Maestros y maestras metodistas de diferentes regiones del país  tuvieron una cita en Lima los días 14 y 15 de febrero para reflexionar sobre la identidad metodista en su rol de docentes y  la importancia de la educación religiosa en el contexto escolar.

 El Encuentro Nacional de Maestros Metodistas Tinkuy 2015 fue convocado por la Comisión Nacional de Educación de la Iglesia Metodista del Perú (IMP), que preside la hna. Deborah Laporta.

Según la Lic. Laporta, Tinkuy 2015 (encuentro en quechua)  fue la oportunidad  para conocer qué piensan los maestros y maestras sobre la realidad educativa, cómo ven su identidad como metodistas  y qué referentes los han  marcado en su vida docente.

Para Laporta, Tinkuy 2015 también fue la oportunidad para analizar la educación religiosa escolar en el Perú.  Nos hemos preguntado cómo ofrecer educación religiosa en un contexto de diversidad de ofertas  y qué demandas de orientación tienen los estudiantes.

 “Tenemos una rica diversidad y  podemos recoger saberes desde distintas experiencias. Pero también tenemos muchos puntos de encuentro. Ahora sabemos qué nos une y cómo podemos participar como educadores en la comunidad metodista y aportar a la  educación nacional”, agregó la Lic. Laporta, subdirectora del Colegio Mayor.

 

Dora Canales expuso el tema Identidad Metodista en el ejercicio docente.  Dijo que “en medio de un mundo fragmentario, plural, inestable y cambiante  interrogarse sobre lo esencial, sobre las raíces, sobre nuestros propios desarraigos, mutaciones y aciertos es una tarea ineludible”

Lo que debe definir a una institución educativa metodista es la especificidad de su referencia a la concepción cristiana de la realidad. Jesucristo es el centro de tal concepción y por ello, en su proyecto educativo, Cristo es el fundamento.

Esto implica dos tareas fundamentales: la transmisión de una visión cristiana de la vida y la formación integral del alumno/ a  a imagen de Cristo.

El motivo por el que los padres deberían preferirla, es precisamente la calidad de la enseñanza religiosa integrada en la educación de los alumnos/as;  una enseñanza que difiere fundamentalmente de cualquier otra, porque no se propone como fin una simple adhesión intelectual a la verdad religiosa, sino el entronque personal de todo el ser del alumno/a con la persona de Cristo.

Solo así podemos abrirnos verdaderamente  a una mirada nueva sobre nosotros mismos , nuestra relación con Dios y otros.

Ahora ¿qué sigue?.  El encuentro no concluyó con un texto  que recogiera las distintas realidades  y los puntos comunes, aquello que distingue a los docentes metodistas. Pero la coordinadora del evento, Deborah Laporta,  sistematizará la información y la distribuirá a los participantes y a la comunidad metodista.  También se espera construir una base de datos y una red que facilite el intercambio de ideas, experiencias y materiales.

Entre los expositores estuvieron el historiador peruano Juan Fonseca y el historiador Fabrizio Tealdo.  Ellos expusieron sobre los principios y enfoques que inspiraron a los primeros misioneros a promover la educación metodista en el Perú y sobre la figura de Thomas Wood en la educación peruana. La doctora Dora Canales, rectora del Seminario Teológico Wesleyano, habló sobre la identidad metodista; la magíster Rebeca Luza sobre la educación religiosa y el Dr. Luis Cardoso habló  sobre identidad metodista y educación (ver ponencia) y concluyó con información sobre la experiencia de la Asociación Latinoamericana de Instituciones Metodistas de Educación (Alaime), que reúne a más de 120 instituciones.

 (Las personas interesadas en participar en la red de docentes pueden escribir a   Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

Lo que define a una escuela cristiana y metodista

 

       Es  la especificidad de su referencia a la concepción cristiana de la realidad. Jesucristo es el centro de tal concepción y por ello, en su proyecto educativo, Cristo es el fundamento.

 

       Esto implica dos tareas fundamentales:

ü  la transmisión de una visión cristiana de la vida y

ü  la formación integral del alumno y de la alumna  a imagen de Cristo.