Pastores y laicos de diferentes iglesias metodistas de Lima y Callao tuvieron una participación activa en varias jornadas de trabajo paralelas a la Conferencia Mundial sobre el Cambio Climático, COP20.

 El 30 de noviembre un numeroso grupo metodista participó en la vigilia–caminata, convocada por el Consejo Interreligioso del Perú en el Parque La Floresta de Surco para expresar su preocupación por el impacto del cambio climático en el Perú y en el mundo. En el acto el ministro del Ambiente Manuel Pulgar Vidal destacó la presencia metodista en la vigilia junto con otras comunidades de fe y la doctora Christiana Figueres , secretaria ejecutiva de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, entregó al obispo Aguilar una vela como un símbolo de la búsqueda permanente de soluciones al grave problema del calentamiento global.

El 8 de diciembre el Grupo de Trabajo sobre Justicia Climática, de la Iglesia Metodista del Perú (IMP), convocó una jornada para sensibilizar a los miembros sobre la situación ambiental y comprometerlos en acciones concretas para el cuidado de la creación. Hubo música y teatro, servicios despistaje gratuito de diabetes, evaluación podológica y ejercicios de activación corporal. También se realizó un taller de liturgia navideña, dirigido por el Rev. Javier Ochoa, superintendente del distrito Lima-Callao. Por la noche hubo una conferencia sobre la responsabilidad cristiana en el cuidado de la creación con expositores internacionales y con asistencia de representantes de iglesias y organismos cristianos internacionales acreditados en la COP20.

Raúl Luna, asesor en temas ambientales de la IMP, dijo que Perú es uno de los 16 países con más biodiversidad en el mundo, tiene el segundo bosque amazónico más grande después de Brasil, la cadena montañosa andina más extensa, 28 de los 32 climas del mundo, el 71% de los glaciares tropicales del mundo y 84 de las 117 zonas de vida identificadas en todo el planeta.

Por estos motivos, el Perú es uno de los países más vulnerables a los efectos del calentamiento global. Demandó el cambio de paradigma de la sociedad, la modificación de patrones de consumo y construir una economía más solidaria.

Agregó que la crisis climática es una oportunidad para concertar y establecer sinergias con universidades y organizaciones sociales. “Esta es una oportunidad única, donde se puede establecer una agenda común y donde la voz de las iglesias debe ser escuchada”, manifestó. Milton Mejía, coordinador del Programa Fe, Economía, Ecología y Sociedad del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), pidió a los países de América Latina y el Caribe que aboguen por un compromiso justo y vinculante para reducir y mitigar los gases de efecto invernadero, aprobar recursos económicos extraordinarios para invertir o mitigar el efecto ya ocasionado al planeta.

Pidió a las iglesias promover una mayor conciencia ambiental, impulsar experiencias de desarrollo que cuiden la biodiversidad, cambiar los patrones de consumo y reducir el uso de combustibles fósiles (petróleo y derivados). “Si bien el problema del cambio climático es producido principalmente por las actividades de los países más ricos, también nos corresponde a nosotros como personas y comunidades contribuir a una solución”, manifestó.

Pat Watkins, misionero de la Iglesia Metodista Unida de EEUU asignado a un ministerio internacional de cuidado de la creación, dijo que los cristianos tienen un mandato bíblico y principios sociales que ordenan cuidar la creación y a los seres humanos.

Adán y Eva descubrieron que cuando desobedecieron a Dios, la tierra sufrió las consecuencias; Caín descubrió que por el asesinato de su hermano, la tierra dejó de ser productiva. Claramente nuestra relación con Dios y con cada persona está conectada con la tierra y cuando uno sufre, los otros también sufren, agregó

Watkins señaló que las iglesias han atendido a los pobres, proporcionándoles comida, abrigo, salud, pero para seguir cumpliendo este ministerio hay que cuidar también la tierra. “Porque cuando la tierra sufre, también sufre el pueblo de Dios”, dijo.